(Exposición vislumbrada en el cuarto encuentro del Seminario de Filosofía e Historia)
Yo fui contando detalladamente cómo comenzaron en mi las asociaciones mentales pertinentes al problema que se manifiesta en el título: fue una sensación muy gratificante, porque quedó en evidencia qué es realmente filosofar: partir de grandes inquietudes propias y no hacer como des-hace el sistema académico tradicional de los Estados “liberados” al patrón de la creación de las necesidades establecidas que ya nos dan “a priori” aquello que debe ser consumido por la lectura. No, hice todo lo contrario (porque vengo haciendo la mía, vengo cuidándome a mi mismo hace un tiempo interesante ya): esperé hasta tener 27 años –hoy cuento con unos 30- para que apareciera naturalmente en mi, sin forzar nada, la inquietud genuina, insalvable, inesquiva acerca de aquél Principio que me permita algún día, si participo de un proyecto excelente, no caer –como casi todos caen- en la lógica de la corrupción.
En el encuentro de ayer sábado expuse mejor, amparado en una producción textual, parte fundante de mi Teoría de los Modos Del Pensamiento Filosófico, y es una lástima que gran parte de la sociedad civil, a la que me digné en persona a invitar, no haya asistido ni siquiera con un representante (como en el caso de un importante sindicato ligado directamente a la educación: ¿qué pasa “docentes” que no pueden hacer docencia fuera del aula, que no pueden encarnar el conocimiento y su compromiso social intrínseco?) Así estamos… y se ve que en todos los ámbitos es igual. Una lástima, porque uno sigue creciendo y compartiendo este crecimiento con los más cercanos (que a esta altura ya son varios de los que vienen siguiendo responsablemente esta propuesta) mientras que al par uno se va alejando cada vez más de aquéllos que, en un primer momento, ingresaban dentro de una simpatía posible, y comienza a verlos como monstruos alienados sin voluntad (porque la voluntad demanda el impulso de la más preservada integridad, no la exterioridad más radical de la concepción de objeto, de cosa, de sindicato sin diálogo ni movimiento ni circulación interna -¿se ve, se nota cómo uno sin querer se va alejando más?-). La falta de ilusión me obliga a formarme esta opinión.
Bueno, aún restan dos encuentros prefijados más, y no quiero luego tener que atragantarme con mis palabras; así que voy a suspender mi enojo razonable hasta tanto me vuelvan a fallar, me vuelvan a dar su palabra de sinceridad y apoyo y luego… nada… la más absoluta nimiedad identificada con un gesto deshonesto.
Por lo demás, contento estoy de haber compartido el espacio de trabajo con mi amigo Guido Iglesias, el cual, desde su perspectiva de trabajador social, nos brindó la frescura de una experiencia reflexiva mechando teoría con su vivencia profesional, algo que le dio al seminario por primera vez el marco de la interdisciplinariedad y el tratamiento en conjunto de las preguntas y comentarios que, en la hora final, los asistentes se dignaron a formular, y nosotros a pensar y decir.
E. G.
lunes, 10 de agosto de 2009
domingo, 9 de agosto de 2009
Filosofía, Historia y Política: Ser, formar parte y tomar posición
(Exposición vislumbrada en el cuarto encuentro - 08 de agosto de 2009)
Luego de recibir la invitación de Erwin Galliussi (coordinador del seminario de filosofía e historia que lleva adelante con un no menor esfuerzo) sentí que debía acercarme a la gente, al público desde conceptos centrales que otorgan sentido a las ciencias sociales; entre ellas el Trabajo Social, disciplina que dentro del campo de poder de las ciencias sociales y del saber en general trata de construir un avisón crítica de la sociedad, de lo que se entiende por Sociedad.
Entonces uno trata de comprender y explicar conceptos centrales como Cultura, poder, “lo neutral valorativo”, conceptos construidos a partir de experiencias personales y colectivas, desde la experiencia y la reflexión.
El desarrollo de las ideas de filósofos, intelectuales, dirigentes y cientistas como Maquiavelo, Marx, Habermas, Castoriadis y Luhmann fueron contrastadas con la realidad inmediata del sufrimiento social que vive nuestra sociedad actual.
Pero más allá de la teoría desarrollada intenté acercarles y con ello aproximarnos a la Reflexión de problemáticas sociales cercanas y “locales” desde una perspectiva filosófica e histórica que considere el dialogo entre épocas.
Las discusiones que se suscitaron luego rondaron dos ejes muy importantes que rigen nuestra sociedad: los factores de uso múltiple como el dinero y el conocimiento. Si se quiere: bienes que pueden acumularse y disponerse por los sujetos para lograr algún tipo de deseo personal o colectivo. Nos dirigimos desde ese punto hacia la crítica de los valores y principios que rigen la cultura, las distinciones morales y las practicas sociales. ¿Se puede hoy generar un mecanismo que garantice la efectividad de un sistema de valores compartido universalmente? ¿Como es posible? ¿Es posible? Los límites de la razón y la reflexión nos hicieron detener en el análisis de una institución fundamental para la generación del conocimiento (allí donde se refugian los intelectuales para poder transformar algo de este mundo): la universidad.
El compromiso político de los intelectuales debe dirigirse a detectar los puntos donde el poder deja aberturas (esa abertura que para los griegos de la Antigüedad era una forma de nombrar al Caos). Sin duda alguna el intelectual no debe limitarse a decir que es lo que se debe hacer sino también a tomar posición en cada manifestación de Orden establecido; hacer cuerpo de aquello que lo sojuzga a él o su prójimo, lo que sometió a sus antepasados como así también lo que puede llegar a oprimir a las futuras generaciones. Hoy nos enfrentamos a grandes y pequeños desafíos, el camino no se termina, se rehace constantemente, los procesos duelen pero también propician el placer y la felicidad. Ha sido un gusto incomparable poder compartir estos momentos y gentes tan hermosas como la ciudad de La Paz.
Guido J. C. Iglesias
Luego de recibir la invitación de Erwin Galliussi (coordinador del seminario de filosofía e historia que lleva adelante con un no menor esfuerzo) sentí que debía acercarme a la gente, al público desde conceptos centrales que otorgan sentido a las ciencias sociales; entre ellas el Trabajo Social, disciplina que dentro del campo de poder de las ciencias sociales y del saber en general trata de construir un avisón crítica de la sociedad, de lo que se entiende por Sociedad.
Entonces uno trata de comprender y explicar conceptos centrales como Cultura, poder, “lo neutral valorativo”, conceptos construidos a partir de experiencias personales y colectivas, desde la experiencia y la reflexión.
El desarrollo de las ideas de filósofos, intelectuales, dirigentes y cientistas como Maquiavelo, Marx, Habermas, Castoriadis y Luhmann fueron contrastadas con la realidad inmediata del sufrimiento social que vive nuestra sociedad actual.
Pero más allá de la teoría desarrollada intenté acercarles y con ello aproximarnos a la Reflexión de problemáticas sociales cercanas y “locales” desde una perspectiva filosófica e histórica que considere el dialogo entre épocas.
Las discusiones que se suscitaron luego rondaron dos ejes muy importantes que rigen nuestra sociedad: los factores de uso múltiple como el dinero y el conocimiento. Si se quiere: bienes que pueden acumularse y disponerse por los sujetos para lograr algún tipo de deseo personal o colectivo. Nos dirigimos desde ese punto hacia la crítica de los valores y principios que rigen la cultura, las distinciones morales y las practicas sociales. ¿Se puede hoy generar un mecanismo que garantice la efectividad de un sistema de valores compartido universalmente? ¿Como es posible? ¿Es posible? Los límites de la razón y la reflexión nos hicieron detener en el análisis de una institución fundamental para la generación del conocimiento (allí donde se refugian los intelectuales para poder transformar algo de este mundo): la universidad.
El compromiso político de los intelectuales debe dirigirse a detectar los puntos donde el poder deja aberturas (esa abertura que para los griegos de la Antigüedad era una forma de nombrar al Caos). Sin duda alguna el intelectual no debe limitarse a decir que es lo que se debe hacer sino también a tomar posición en cada manifestación de Orden establecido; hacer cuerpo de aquello que lo sojuzga a él o su prójimo, lo que sometió a sus antepasados como así también lo que puede llegar a oprimir a las futuras generaciones. Hoy nos enfrentamos a grandes y pequeños desafíos, el camino no se termina, se rehace constantemente, los procesos duelen pero también propician el placer y la felicidad. Ha sido un gusto incomparable poder compartir estos momentos y gentes tan hermosas como la ciudad de La Paz.
Guido J. C. Iglesias
sábado, 8 de agosto de 2009
“Lo hermoso y lo horrible” se conjugan en la Filosofía
El Centro de Estudios Históricos Arturo Jauretche lleva adelante en La Paz un Seminario de Filosofía e Historia coordinado por Erwin Galliussi. “El filosofar es paradójico en sí mismo: se descubre lo más hermoso… pero emana lo más horrible de las aproximaciones a la verdad”, afirma Galliussi en una entrevista que trascribimos a continuación.
¿Cuáles son las principales ideas que sustentan este Seminario?
Bueno, yo creo que en primer lugar la idea subyacente a estos encuentros es la de Dignidad, el eje intrínseco por donde pasan mis ganas de hacer algo, es decir, no simplemente como una noción perteneciente a la ética moderna (o la ética en general), no tratada o trabajada temáticamente, abiertamente, sino supuesta, tenida por supuesta en todas las cosas que digo y que pienso, que trato de decir y de pensar.
Luego, si se me pregunta analíticamente cuáles son las principales ideas-base que yo voy desarrollando, deberé decir que la espiritualidad del hombre y las sociedades prehistóricas han calado hondo en mí, sobre todo porque demuestran que el proceso evolutivo y de maduración intelectual se ha detenido o sofrenado dramáticamente, y que debido a ello se hace indispensable acompañar al impresionante avance de la ciencia y la técnica con el redescubrimiento de las nociones y especulaciones primigenias, ya que, según entiendo, ambas se complementan. Y el ejemplo básico lo hallamos en la inconsciencia ambiental y humana que se produjo (y se sigue produciendo) con la aparición de lo industriable; ¡claro!, decimos “revolución” industrial o científica, sin considerar que la misma debería haber sido parte de un proceso genealógico, de un desenvolvimiento progresivo de la unidad de la consciencia. Lo que no sucedió pero a lo que estamos llamados a reintegrar o recomponer.
¿Con qué panorama se encuentra el participante de este ciclo?
No podría responderte a eso si yo creyera que son simples espectadores, o jueces, pero como muy bien decís la idea es que todos los asistentes, dentro de ciertos cánones y pautas establecidas, aprenden a participar, esto es, aprendan a pensar, puedan pensar, es decir, puedan, según su voluntad, romper ciertos esquemas mentales que nos sujetan a una misma o única “realidad” que, al par, parece que siempre se nos escapa. Pero, respondiendo específicamente, el panorama es desolador: la explicación está dada en lo que dije antes: el deseo de dignificar el conocimiento de lo acontecido provoca que se vean y muestren ciertas cosas que no estábamos habituados a considerar. El filosofar es paradójico en sí mismo: se descubre lo más hermoso… pero emana lo más horrible de las aproximaciones a la verdad.
¿Por qué alguien tendría que participar de este curso de Filosofía?
Porque contribuye a formarnos como ciudadanos con derechos universales. Si no existieran estas propuestas no me cabe la más mínima duda que dentro de un par de años, ante la debilidad y malformación del sistema educativo oficial, la indigencia cultural sería tan pero tan grande que hasta la noción de individuo (y no ya la de ciudadano) perdería peso y legitimidad social hasta mutar hacia un neoesclavismo existencialista carente de perspectiva hogareña, no ya comunitaria ni local ni nacional ni universal, ¿se entiende?
¿Qué me podés decir del libro “La desaparición de los Dioses”, de Sergio Bergallo, que se presentará en el mes de octubre en La Paz?
Es un libro sorprendente, sorprendente no tanto por su contenido filosófico en sí (como sí lo ha sido su “Fragmentos De Ciencia Mágica”) sino por su contenido histórico: de verdad sorprenden todos los edictos y todas las formas mentales del aparato de desmonte y aniquilación de la espiritualidad politeísta. Creo que hay que leerlo como crítica a todas las formas del fascismo en general, y no tanto enroscarse en los crímenes y castigos de la autoridad eclesiástica, ya que el tiempo ha pasado y la convulsión y la vergüenza han hecho mella hacia el interior del pontificado cuando las sucesivas generaciones fueron enterándose de esto que ahora, gracias a un ciudadano común, amigo de la historia y del pensamiento, está saliendo a la luz para todos. ¡Y es que todos tenemos derecho a enterarnos y saber!, porque todos votamos, y por ende todos torcemos el rumbo, y también todos vamos siendo cada vez más responsables de lo que nos sale mal.
Espero que no seamos infames y comprendamos esto.
Ver nota en la prensa
¿Cuáles son las principales ideas que sustentan este Seminario?
Bueno, yo creo que en primer lugar la idea subyacente a estos encuentros es la de Dignidad, el eje intrínseco por donde pasan mis ganas de hacer algo, es decir, no simplemente como una noción perteneciente a la ética moderna (o la ética en general), no tratada o trabajada temáticamente, abiertamente, sino supuesta, tenida por supuesta en todas las cosas que digo y que pienso, que trato de decir y de pensar.
Luego, si se me pregunta analíticamente cuáles son las principales ideas-base que yo voy desarrollando, deberé decir que la espiritualidad del hombre y las sociedades prehistóricas han calado hondo en mí, sobre todo porque demuestran que el proceso evolutivo y de maduración intelectual se ha detenido o sofrenado dramáticamente, y que debido a ello se hace indispensable acompañar al impresionante avance de la ciencia y la técnica con el redescubrimiento de las nociones y especulaciones primigenias, ya que, según entiendo, ambas se complementan. Y el ejemplo básico lo hallamos en la inconsciencia ambiental y humana que se produjo (y se sigue produciendo) con la aparición de lo industriable; ¡claro!, decimos “revolución” industrial o científica, sin considerar que la misma debería haber sido parte de un proceso genealógico, de un desenvolvimiento progresivo de la unidad de la consciencia. Lo que no sucedió pero a lo que estamos llamados a reintegrar o recomponer.
¿Con qué panorama se encuentra el participante de este ciclo?
No podría responderte a eso si yo creyera que son simples espectadores, o jueces, pero como muy bien decís la idea es que todos los asistentes, dentro de ciertos cánones y pautas establecidas, aprenden a participar, esto es, aprendan a pensar, puedan pensar, es decir, puedan, según su voluntad, romper ciertos esquemas mentales que nos sujetan a una misma o única “realidad” que, al par, parece que siempre se nos escapa. Pero, respondiendo específicamente, el panorama es desolador: la explicación está dada en lo que dije antes: el deseo de dignificar el conocimiento de lo acontecido provoca que se vean y muestren ciertas cosas que no estábamos habituados a considerar. El filosofar es paradójico en sí mismo: se descubre lo más hermoso… pero emana lo más horrible de las aproximaciones a la verdad.
¿Por qué alguien tendría que participar de este curso de Filosofía?
Porque contribuye a formarnos como ciudadanos con derechos universales. Si no existieran estas propuestas no me cabe la más mínima duda que dentro de un par de años, ante la debilidad y malformación del sistema educativo oficial, la indigencia cultural sería tan pero tan grande que hasta la noción de individuo (y no ya la de ciudadano) perdería peso y legitimidad social hasta mutar hacia un neoesclavismo existencialista carente de perspectiva hogareña, no ya comunitaria ni local ni nacional ni universal, ¿se entiende?
¿Qué me podés decir del libro “La desaparición de los Dioses”, de Sergio Bergallo, que se presentará en el mes de octubre en La Paz?
Es un libro sorprendente, sorprendente no tanto por su contenido filosófico en sí (como sí lo ha sido su “Fragmentos De Ciencia Mágica”) sino por su contenido histórico: de verdad sorprenden todos los edictos y todas las formas mentales del aparato de desmonte y aniquilación de la espiritualidad politeísta. Creo que hay que leerlo como crítica a todas las formas del fascismo en general, y no tanto enroscarse en los crímenes y castigos de la autoridad eclesiástica, ya que el tiempo ha pasado y la convulsión y la vergüenza han hecho mella hacia el interior del pontificado cuando las sucesivas generaciones fueron enterándose de esto que ahora, gracias a un ciudadano común, amigo de la historia y del pensamiento, está saliendo a la luz para todos. ¡Y es que todos tenemos derecho a enterarnos y saber!, porque todos votamos, y por ende todos torcemos el rumbo, y también todos vamos siendo cada vez más responsables de lo que nos sale mal.
Espero que no seamos infames y comprendamos esto.
Ver nota en la prensa
viernes, 7 de agosto de 2009
4º encuentro del Seminario de Filosofia e Historia - audio
Parte 6
Parte 5
Parte 4
Parte 3
Parte 2
Parte 1
sábado, 20 de junio de 2009
Seminario de Filosofía e Historia - 3º encuentro
El Entendimiento de la política a la luz de los Modos Del Pensamiento Filosófico (fragmento)
Si se es político, a los Modos del Pensamiento seguramente le llamarás Modos del Entendimiento, ¿por qué? porque el logro político es el entendimiento, El Gran Entendimiento entre las partes; luego El Inmenso Entendimiento entre todos; luego El Modo del (Todo) Entendimiento, así como para el filósofo puro El Logro filosófico es el pensamiento. ¿Se entiende?
Por lo tanto si se es político a lo que nosotros llamamos "instancia psíquica" se le puede tranquilamente denominar "ciclo", algo así como una instancia pensativa. A nuestra instancia pensadora o "fase del entendimiento" seguramente le llamarás lo que nosotros "modo del entendimiento" subsumido a un verdadero "ciclo de la razón" filosófica. Nuestras "fases del entendimiento" se les aparecerán entonces como el "modo" previo que antecede al Diálogo Político.
Si el fin (pero no ese fin que, por un error de la razón "es" finalidad última ni última razón ni meta que acaba al llegar... Digo "fin" cuando digo esencia-que-se-pierde-si-no-se-llega-hasta-la-meta-de-la-esencia, que es recarga, regeneración de lo esencial) de la política -a la que me niego se la identifique, siempre de prepo, con la "acción", con una acción que, debido al influjo norteamericano en la cultura se parece, se tiene que necesariamente parecer a una película (a una película de acción mucho antes que al arte de la libre composición vital), con el consiguiente aditamento de "suspenso", que no es más que una y otra vez suspensión de básicas necesidades, violencia, la que traduce en la corrupta violentación de la ley, de las Leyes Básicas, y muertes por doquier, que es igual a todas las muertes por doquier que establece cada negligencia- decía, el fin de la política , como científica actividad que es, por ende como filosófica actitud que supone, es lograr el entendimiento de la época: por lo que jamás puede tener por lo más ambicioso a los "Modos del Pensamiento", ya que éstos suponen, éstos son para el entendimiento-entre-época o entre las épocas periodos y etapas... por lo que el entendimiento resulta ser en los filósofos una "fase", cual "fases del entendimiento" como sucesión intelecto-evolutiva de las épocas, a los que les asignan grandes períodos a los que llaman, a los que llamo "ciclos de la razón" de un modo de pensamiento (ésto significa que la historia y los sucesos no son leídos cronológicamente, sino de acuerdo a procesos intelectuales distribuidos al azar a la largo y a lo ancho de lo que el ser de lo humano ha elaborado, los que luego son colados ordenadamente según el criterio de la nueva orentatio que supone la filosofía)
¿Pero dónde se mete, la actividad política, a los ciclos de la razón (pregunta tendenciosa si la hay) si éstos no representan en sus psiquis a aquello que comprende, como fuerza comprensora , al entendimiento, ubicado según el fin de esta actividad en la cima de las aspiraciones del sistema nervioso? Bueno, es muy sencillo de responder: así como parala Alta Política el pensamiento representa al fluido psíquico que sirve para disolver todas las contrariedades a las que naturalmente nos somete el medio, el ambiente, el clima cultural, etc, la razón es tenida por "fase" y las instancias, por "ciclos". En ésto al menos yo puedo observar la razón del vértigo, del por qué tanto vértigo a la hora de saltar por la defensa de los intereses nacionales un Embajador ante las Naciones Unidas, la razón del no necesario detenerse sentimental en muchísimas de las ideas que nos dejan inmóviles: he comprendido la razón por la que toda alta actividad política pura puede o cree poder "resolver" de un santiamén, de una instancia, lo que para la filosofía es motivo de Gran Problema: cuando el más íntimo ser determinó una actividad, al realizarla con todo el ser lo liberó (mi caso). Ahora es libre de elegir toda actividad, la que sabe, le condicionará.
Llegado el caso de una filosofía que pase a la política, ¿fingirá, tendrá que fingir interés por el entendimiento entre las partes como fin, tendrá que fingir el otrora filósofo trastocado en político el hecho de no darle lo mismo el que lo entiendan o no le entiendan? No (sin es que estamos hablando de lo mismo, de la psiquis, de un mecanismo psíquico transmutado en polìtico). Si, en cambio, hay vil fingimiento cuando no la psiquis y si el sujeto es quien cambia de actividad (a la que le da el horrible rango de vil quehacer).
A
Si se es político, a los Modos del Pensamiento seguramente le llamarás Modos del Entendimiento, ¿por qué? porque el logro político es el entendimiento, El Gran Entendimiento entre las partes; luego El Inmenso Entendimiento entre todos; luego El Modo del (Todo) Entendimiento, así como para el filósofo puro El Logro filosófico es el pensamiento. ¿Se entiende?
Por lo tanto si se es político a lo que nosotros llamamos "instancia psíquica" se le puede tranquilamente denominar "ciclo", algo así como una instancia pensativa. A nuestra instancia pensadora o "fase del entendimiento" seguramente le llamarás lo que nosotros "modo del entendimiento" subsumido a un verdadero "ciclo de la razón" filosófica. Nuestras "fases del entendimiento" se les aparecerán entonces como el "modo" previo que antecede al Diálogo Político.
B
Si el fin (pero no ese fin que, por un error de la razón "es" finalidad última ni última razón ni meta que acaba al llegar... Digo "fin" cuando digo esencia-que-se-pierde-si-no-se-llega-hasta-la-meta-de-la-esencia, que es recarga, regeneración de lo esencial) de la política -a la que me niego se la identifique, siempre de prepo, con la "acción", con una acción que, debido al influjo norteamericano en la cultura se parece, se tiene que necesariamente parecer a una película (a una película de acción mucho antes que al arte de la libre composición vital), con el consiguiente aditamento de "suspenso", que no es más que una y otra vez suspensión de básicas necesidades, violencia, la que traduce en la corrupta violentación de la ley, de las Leyes Básicas, y muertes por doquier, que es igual a todas las muertes por doquier que establece cada negligencia- decía, el fin de la política , como científica actividad que es, por ende como filosófica actitud que supone, es lograr el entendimiento de la época: por lo que jamás puede tener por lo más ambicioso a los "Modos del Pensamiento", ya que éstos suponen, éstos son para el entendimiento-entre-época o entre las épocas periodos y etapas... por lo que el entendimiento resulta ser en los filósofos una "fase", cual "fases del entendimiento" como sucesión intelecto-evolutiva de las épocas, a los que les asignan grandes períodos a los que llaman, a los que llamo "ciclos de la razón" de un modo de pensamiento (ésto significa que la historia y los sucesos no son leídos cronológicamente, sino de acuerdo a procesos intelectuales distribuidos al azar a la largo y a lo ancho de lo que el ser de lo humano ha elaborado, los que luego son colados ordenadamente según el criterio de la nueva orentatio que supone la filosofía)
¿Pero dónde se mete, la actividad política, a los ciclos de la razón (pregunta tendenciosa si la hay) si éstos no representan en sus psiquis a aquello que comprende, como fuerza comprensora , al entendimiento, ubicado según el fin de esta actividad en la cima de las aspiraciones del sistema nervioso? Bueno, es muy sencillo de responder: así como para
C
Llegado el caso de una filosofía que pase a la política, ¿fingirá, tendrá que fingir interés por el entendimiento entre las partes como fin, tendrá que fingir el otrora filósofo trastocado en político el hecho de no darle lo mismo el que lo entiendan o no le entiendan? No (sin es que estamos hablando de lo mismo, de la psiquis, de un mecanismo psíquico transmutado en polìtico). Si, en cambio, hay vil fingimiento cuando no la psiquis y si el sujeto es quien cambia de actividad (a la que le da el horrible rango de vil quehacer).
(Texto íntegro en el primer libro de la Cofradía del M. A. R. a presentarse próximamente en la ciudad de La Paz )
viernes, 19 de junio de 2009
3º encuentro Seminario Filosofia e Historia - Audio
Parte 9
Parte 8
Parte 7
Parte 6
Parte 5
Parte 4
Parte 3
Parte 2
Parte 1
domingo, 17 de mayo de 2009
Seminario - Análisis Lógico Formal del 2º encuentro
Esta vez decidí con sólida prestancia dividir en dos, netamente bien diferenciados, el contenido y el modo en que se forjan ésta clase de disertaciones creativas, debido a que es la creatividad del modo de pensar la máxima expresión de un espíritu libre que ansía dimensionar su potencial, en busca del viento y la transparencia.
Hacia el 8.000 retroceden los glaciares al norte de Los Alpes, reaparecen los bosques, y en ellos reaparecen los renos más fortificados, aparecen como manadas.
El cazador compite con ellos en cuanto a la apropiación del espacio vital, se niegan una y otra vez, de generación en generación, asegurando la traba mental a consciencia, a instalarse a orillas de los ríos y lagos o junto al litoral para vivir sólo de la pesca y el sembrado pseudo-recolectivo. ¿Por qué se niegan, por què no llegar a ser sedentarios? (inmóviles, anti-traslatorios, anti-rotatorios) Porque muy bien suponen que su muy elaborado paradigma, al que denominan Señor De Los Animales, los conceptualizaría, los vería como sucedáneos de fáciles presas, algo que le fastidia, porque se pierde la posibilidad de una organización que gire en torno al Principio de la solidaridad, Solidaridad Mística protectora-preservadora de la increíble diversidad en todas sus formas.
¿En base a qué se organizaría (lejana sospecha la de la ordenación) el montón apiñado en un mismo tierra (un mismo conclave o territorio va a ser aquél que se tendrá por sagrado, más adelante)? ¿No iría, no tendría que forzosamente aparecer por transmutación aquél (aquélla circunscripción, aquélla definición) que dijese ser el Señor De Los Animales él mismo en persona y figura humana cual teriomorfización y hasta antropomorfizacón de las fuerzas constitutivas primordiales? ¿No debería resquebrajarse la materia energética para dar lugar al híbrido de poder y tiranía?¿No se forjaría, mucho antes que la piedra y los metales, un sistema de castas tal cual lo padecemos hoy filtrado a través de todos los ámbitos que requieren de compleja comunicabilidad y discreción cultural? ¿Sabrían distinguirse de llegar a ser presas de sí mismos?
Y, con respecto a la Solidaridad Mística, los menos avasallados por temeridad, ¿sabrían hacer de ella algo más que un simple solidarismo asistencialista cargado de veneno en el extremo de las flechas acuciantes (ya que no se refiere al todo, sino a la totalidad de la especie particular –primer prejuicio a favor de la raza sin cruza- lo que, en gran medida, niega la bendición incondicional de la biodiversidad, la riqueza y abundancia plena de los sucesos de orden cósmico -¿qué importa la historia en relación a los sucesos de orden cósmico?, o mejor ¿qué importa la historia desligados de ellos?
Por lo tanto ya nosotros nos preguntábamos, ya desde aquél remotísimo primer encuentro hace un mes atrás qué se desencadenaría ante la multiplicación de presas pequeñas, cómo iría de dividirse el alimento de no llegar a saciar a todos… nos preguntamos qué sucedería ante la ausencia de prosperidad de grandes, fornidos y difíciles animales en estado de naturaleza (que contrastan con los entristecidos en reservas).
Por habernos centrado en renos y cervatillos, por no continuar con todo desplazamiento cíclico y aferrarse a la primera opción que salió al paso (acampar para pescar y cazar criaturitas sensibles como gatitos, perritos y conejitos, cuando no “criarlos”, conservarlos en encierro privados de experiencia de vida, de existencia sobre la faz …) Una crueldad inaudita emergió de la selva bajo el vestido del bien, y la evolución.
Preservar la necesidad de sobrante nutricional para todos también implicó al par el hecho de que más cofrades de la aventura perecieran en el camino sinuoso de la caza justificada, a modo de intercambio. Pero nadie podría dudar que ello implicó, a su vez, una organización comunitaria, sana, regeneradora, por permanecer el conjunto dotados de las mismas circunstancias, o famélicos, o bien alimentados y fuertes, capaces de dar discusión a las estrategias de supervivencia.
Como en auténticas comunidades “en peligro” nómade, la persuasión política radicaba en la idea de ir sorteando, superando hacia el interior de sí misma el miedo y el temor de una vida al natural, lo que significa poder alcanzar la sabiduría.
La templanza del carácter, esto es la imposibilidad de que surja una bestia humana, un cazador depravado, un miserable, un ruin y déspota asqueroso, es lo que inmuniza de criminalidad y desafuero. De aquí que a los descendientes de dicho carácter, a los filósofos, les valga la pena, como prioridad, el hacerse, el rehacerse de un criterio de selección que restituya la justicia , que reestablezca y asegure el pacto vital con el equilibrio geológico.
La segunda parte la consagramos a una crítica de la posibilidad de filosofía cristiana, quedando a solas en el recinto vacío, lloré mi última debilidad.
Erwin Galliussi
Hacia el 8.000 retroceden los glaciares al norte de Los Alpes, reaparecen los bosques, y en ellos reaparecen los renos más fortificados, aparecen como manadas.
El cazador compite con ellos en cuanto a la apropiación del espacio vital, se niegan una y otra vez, de generación en generación, asegurando la traba mental a consciencia, a instalarse a orillas de los ríos y lagos o junto al litoral para vivir sólo de la pesca y el sembrado pseudo-recolectivo. ¿Por qué se niegan, por què no llegar a ser sedentarios? (inmóviles, anti-traslatorios, anti-rotatorios) Porque muy bien suponen que su muy elaborado paradigma, al que denominan Señor De Los Animales, los conceptualizaría, los vería como sucedáneos de fáciles presas, algo que le fastidia, porque se pierde la posibilidad de una organización que gire en torno al Principio de la solidaridad, Solidaridad Mística protectora-preservadora de la increíble diversidad en todas sus formas.
¿En base a qué se organizaría (lejana sospecha la de la ordenación) el montón apiñado en un mismo tierra (un mismo conclave o territorio va a ser aquél que se tendrá por sagrado, más adelante)? ¿No iría, no tendría que forzosamente aparecer por transmutación aquél (aquélla circunscripción, aquélla definición) que dijese ser el Señor De Los Animales él mismo en persona y figura humana cual teriomorfización y hasta antropomorfizacón de las fuerzas constitutivas primordiales? ¿No debería resquebrajarse la materia energética para dar lugar al híbrido de poder y tiranía?¿No se forjaría, mucho antes que la piedra y los metales, un sistema de castas tal cual lo padecemos hoy filtrado a través de todos los ámbitos que requieren de compleja comunicabilidad y discreción cultural? ¿Sabrían distinguirse de llegar a ser presas de sí mismos?
Y, con respecto a la Solidaridad Mística, los menos avasallados por temeridad, ¿sabrían hacer de ella algo más que un simple solidarismo asistencialista cargado de veneno en el extremo de las flechas acuciantes (ya que no se refiere al todo, sino a la totalidad de la especie particular –primer prejuicio a favor de la raza sin cruza- lo que, en gran medida, niega la bendición incondicional de la biodiversidad, la riqueza y abundancia plena de los sucesos de orden cósmico -¿qué importa la historia en relación a los sucesos de orden cósmico?, o mejor ¿qué importa la historia desligados de ellos?
Por lo tanto ya nosotros nos preguntábamos, ya desde aquél remotísimo primer encuentro hace un mes atrás qué se desencadenaría ante la multiplicación de presas pequeñas, cómo iría de dividirse el alimento de no llegar a saciar a todos… nos preguntamos qué sucedería ante la ausencia de prosperidad de grandes, fornidos y difíciles animales en estado de naturaleza (que contrastan con los entristecidos en reservas).
Por habernos centrado en renos y cervatillos, por no continuar con todo desplazamiento cíclico y aferrarse a la primera opción que salió al paso (acampar para pescar y cazar criaturitas sensibles como gatitos, perritos y conejitos, cuando no “criarlos”, conservarlos en encierro privados de experiencia de vida, de existencia sobre la faz …) Una crueldad inaudita emergió de la selva bajo el vestido del bien, y la evolución.
Preservar la necesidad de sobrante nutricional para todos también implicó al par el hecho de que más cofrades de la aventura perecieran en el camino sinuoso de la caza justificada, a modo de intercambio. Pero nadie podría dudar que ello implicó, a su vez, una organización comunitaria, sana, regeneradora, por permanecer el conjunto dotados de las mismas circunstancias, o famélicos, o bien alimentados y fuertes, capaces de dar discusión a las estrategias de supervivencia.
Como en auténticas comunidades “en peligro” nómade, la persuasión política radicaba en la idea de ir sorteando, superando hacia el interior de sí misma el miedo y el temor de una vida al natural, lo que significa poder alcanzar la sabiduría.
La templanza del carácter, esto es la imposibilidad de que surja una bestia humana, un cazador depravado, un miserable, un ruin y déspota asqueroso, es lo que inmuniza de criminalidad y desafuero. De aquí que a los descendientes de dicho carácter, a los filósofos, les valga la pena, como prioridad, el hacerse, el rehacerse de un criterio de selección que restituya la justicia , que reestablezca y asegure el pacto vital con el equilibrio geológico.
La segunda parte la consagramos a una crítica de la posibilidad de filosofía cristiana, quedando a solas en el recinto vacío, lloré mi última debilidad.
Erwin Galliussi
En La Paz, a 17 días del mes de mayo de 2009.
lunes, 20 de abril de 2009
Reflexiones en torno al 1º Encuentro Seminario “De Friedrich Nietzsche a Mircea Eliade”
Luego de haberse leído una breve crítica de la antropología ética, no me quedó más remedio que hacer un lastimoso hincapié en las verdaderas condiciones de posibilidad de un verdadero encuentro de filosofía de regeneración. En él me explayé sobre la incomodidad con la que se nos acostumbra a asistir a los ámbitos de estudio y formación: en ello descubrimos un motivo ideológico, una falsedad inherente a nuestra época: acaso la ausencia del entendimiento que percibe al ser humano como una materia plástica, mas sensible y mas frágil de lo que todos creemos.
También se denunció la flaqueza de nuestra espiritualidad en la falta de proteínas y minerales con la que nos acostumbramos a desenvolvernos en un medio, por lo demás tan superficial como pueril que no merecería la pena seguir viviendo en él.
A continuación presentamos el fragmento Nº 969 de Federico Nietzsche en su obra La Voluntad de Poder: hicimos una apología de la multiplicidad y la vaguedad como condición preliminar para todo espíritu que desee intensamente penetrar en los misterios filosóficos primordiales. La multitud, extasiada ante tanta contundencia y tantas nuevas cosas para ella no tardó en reaccionar como es debido: se avergonzaron de sí mismos, pero en un arrebato de honestidad continuaron adelante, como seres inteligentes y bien dotados que son.
En búsqueda de los orígenes espirituales de nuestro arte nos sumergimos entre el paleolítico para hallar y decir desde allí algunas tesis y proposiciones aventurosas y extrañas a la masa académica tradicional que, por hacer demasiada especialización en una misma y en una única dirección culmina alienada y por consiguiente alienando a todos sus escuchas. Por ello mismo nos referimos a lo que significa nuestra vuelta más sutil y refinada a la “orientatio” original, eje fundante de centros del mundo, eje fundante de aperturas mentales y devoción por lo infinito.
Dije: la primer filosofía se concibe como un acto de solidaridad mística, extrapolando lo sucedido entre el cazador y su presa al asumir el parentezco, la pertenencia irreductiblemente mutua entre el hombre y el animal.
A renglón seguido nos hicimos el siguiente interrogante: ¿cómo puede ser posible que la fiera salvaje contenga más humanidad en su alma que el mismísimo hombre, cómo puede ser posible qué el sacrificio de la presa intercediera ante los dioses?
A partir de entonces intentamos acercarnos a una comprensión de la estructuración del poder en las comunidades y grupos nómades: cuando no éramos productores de alimentos evidentemente para dar de comer a muchos se deseaban presas de gran tamaño y magnitud, pero esto nos lleva a la posibilidad de que disminuzca el número de hombres y a su vez aumenta el miedo y el terror entre todos. No obstante esta encrucijada posibilita que entre las comunidades no sea posible la aparición de la bestia humana que tiraniza que, cuando es enemiga, es más peligrosa que un oso o un tigre dientes de sable o cualquier otro animal o espíritu. Ved aquí estos huesos, pregúntate ahora quien es el bueno y quien es el malo.
Tesis: El lógico moderno, el contemporáneo, sentiría muy parecido al hombre primitivo solo de mediar unos pocos miles de habitantes en el mundo. La validez de la doctrina científica no le proporcionaría al hombre el despojo de sus estructuras mitológicas de mediar en el mundo unos pocos miles de habitantes.
Se formularon asimismo tres o cuatro tesis propias más. La podrán conocer si adquieren el futuro libro que será el extracto de todos estos seis encuentros.
Hasta la próxima.
Erwin Galliussi.
En La Paz, a 19 días del mes de abril de 2009.
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