Presentación
literaria de "El gallego" Alejandro Álvarez en Paraná.
Comenzó
la musicalidad de la voz más ronca que en mi vida escuché…
Pero eso viene
más tarde… Sólo baste decir:
No todos los
días se tiene la posibilidad de conocer, de vivenciar nítidamente ese contacto
inaccesible a las palabras que nos enmudece de sobresalto al presenciar toda una personalidad histórica digna de sí -digna de semejante nominación
(propia del ámbito de la filosofía de la historia)- aquí,
entre nosotros… Tuve la oportunidad de hacerlo, y no lo desaproveché jamás.
Es que ¿qué
sucede si te dicen que viene en persona el mismísimo jefe de formación
política-integral de Juan Domingo Perón? (capo de Guardia de Hierro, a mi
parecer la mejor organización (hay otra mejor?) que ha
dado la práctica intelectual dentro del peronismo, hasta nuestros días) ¿Quién
que no sea rancio podría sustraerse o evadirse (si se enteran) de semejante
interrogante siendo, como lo somos al menos, latentes valores y por qué no
agentes del cambio, el dinamismo y la transformación social de un mundo real
sin fronteras ficticias?, que develamos como tales, por supuesto… No, ¡yo no
iba a ser uno de esos! y de inmediato me interesé al conocer la noticia, y me
apronté como pocas veces antes,
reconociendo que fue un estímulo muy fuerte el contar en mi haber con un
mes entero de vacaciones, descansado y feliz, como corresponde –contemplando
todos los días, viviendo apasionadamente
el invierno-.