lunes 12 de octubre de 2009

Presentación del libro "La desaparición de los dioses"





viernes 2 de octubre de 2009

Presentación del libro: La desaparición de los dioses

10 de octubre - Casa de la Cultura - Hora: 20

El libro La desaparición de los dioses. Consecuencias de la alianza del Imperio romano con el Cristianismo triunfante, del filósofo Sergio Bergallo, hace referencia al momento histórico en que el cristianismo cristiano católico fue declarado como religión única y obligatoria para todos los pueblos del Imperio romano, el 28 de febrero del año 380, considerando "dementes y delirantes" a todos aquellos que no ajustaran a dicho culto.
A partir de allí se sucedieron los decretos imperiales que fueron dando cuenta de los paganos, judíos, samaritanos, magos, ateos y cristianos no católicos (los llamados "herejes") e incluso los católicos que se opusieron al régimen instaurado. El castigo consistía, según los casos, en la pena de muerte, el destierro, la confiscación de bienes, el encarcelamiento y la tortura.
Detrás de cada decreto, firmados por los emperadores, se hallaba la influencia de un santo, obispo o doctor de la Iglesia en el poder, que a su vez se inspiraban para ellos en los textos de la Biblia misma. El libro cita todas las fuentes al respecto.
Es necesario aclarar que no sólo se impuso un culto religioso sino una forma de pensar, sentir y actuar, que abarcaba todas las instancias de la vida pública y privada. De allí que la Sección Segunda del libro se ocupe de la represión del cuerpo y de la sexualidad, la degradación de la mujer, la condena de los espectáculos públicos y la legitimación del orden social injusto (con los clérigos como los nuevos integrantes de la clase privilegiada), incluida la bendición de la esclavitud.
El mismo esquema dogmático y represivo que se aplicó por vez primera con semejante fuerza y alcance entre los siglos IV y VII d.C., se repetirá luego en varios momentos de nuestra historia, como las Cruzadas, la Santa Inquisición, el sometimiento de los pueblos autóctonos por Europa y luego por los gobiernos nacionales en los diversos continentes, el nazismo y la represión de nuestros gobiernos militares, especialmente el último.
El libro también estudia los diversos judaísmos y cristianismos, de tal modo que se demuestra cómo una sola de esas vertientes se transformará en la dominante superando, desgraciadamente, a las líneas más abiertas y tolerantes. Se dedica así una sección al Jesús histórico, los evangelios apócrifos y las comunidades cristianas no oficiales, cuyo mensaje quedaría sepultado por el culto único y excluyente, como también se lleva a cabo un recorrido de la Biblia donde se ponen en evidencia aquellos libros donde se termina justificando todo esto, y aquellos que ofrecían un camino diferente.
Toda la historia de los pueblos de Occidente y cercano Oriente quedará marcada por aquel decreto y sus consecuencias, hasta nuestros días.

miércoles 16 de septiembre de 2009

La ocupación industrial del campo

En la Globalización Económica Capitalista, es decir, en la IV Guerra Mundial, el "enemigo" es el planeta mismo, no sólo sus habitantes mayoritarios, también todo lo que contiene: la naturaleza (…)

Los Pueblos originarios a nivel mundial (con más de 300 millones de almas) están asentados en zonas que poseen el 60% de los recursos naturales del planeta. La reconquista de esos territorios es uno de los objetivos principales de la guerra capitalista (…)

“La guerra de conquista”, subcomandante insurgente Marcos, 2007.

En el 5º encuentro del Seminario de Filosofía e Historia, organizado por el Cehaj, Galliussi y Blanco expusieron ideas sobre la forma en que la Revolución Industrial contaminó escandalosamente las urbes, generando cierto acostumbramiento en los burgueses (Burgos) que creían pagar así el costo de la modernidad.

El Aire (ej. smog), la Tierra (ej. basurales a cielo abierto) y el Agua (ej, Riachuelo) dejarían de ser en el inconciente colectivo aquellos elementos primordiales de los que hablaban los filósofos griegos para pasar a ser, simplemente, recursos habitualmente contaminados.

Ya a mediados del siglo XX llegó a nuestros oídos la denominada Revolución Verde (o genética) que vendría a mitigar el hambre en el mundo, principalmente en el Continente Negro -así llaman a África las potencias mundiales.

Hace menos de una década (con el denominado modelo neoliberal) ingresa al Mercosur el fenómeno transgénico, es decir, semillas modificadas genéticamente que son reproducidas por medio de sistemas equivalentes al tipo industrial y utilizando esencialmente máquinas (topadoras, sembradoras, cosechadoras, tractores, cuatriciclos, camionetas 4x4 y sistemas GPS, en fin, tecnologías mecánicas y de avanzada: informáticas y satelitales).

Sorprendió aquí, hablamos de la zona del monte espinal que abraza a la llanura pampeana, sorprende, digo, la rapidez con que se realizó la conquista de ese lugar saludable, casi libre de pecados que era el campo; algo parecido a la mediática “Familia Ingalls” o los bonachones de “Bonanza”; el campo resultó transformado en un territorio colonizado ya por multinacionales que producen vegetales para alimentar chanchos que comerán los millones de chinos comunistas o para llenar tanques de combustibles de autos “ecológicos” europeos. Monsanto, Syngenta, Cargill y Los Grobo, por nombrar algunos, están más preocupados por fundar la República Unida de la Soja que por palear el hambre de los nativos del Mercosur.

Lo mismo pasó en África hace varios años atrás.

Ahí están los Estados nacionales y los Bloques regionales usurpados por facciones empresarias que delinean estrategias a nivel global: los muchachitos piensan en grande.

El desembarco de Los Transgénicos en nuestro país fue un trámite fácil impulsado desde la Secretaría de Agricultura de la Nación liderada por un dirigente peronista abatido y corrompido por el dinero y el poder –denominado en la jerga política, El payador perseguido. Cabe destacar que el expediente impulsado por la corporación Monsanto en dicha Secretaría estaba en su 80 % escrito en inglés.

El resultado de la implantación del nuevo sistema productivo rural está a la vista: desempleo y éxodo rural hacia el conurbano más cercano.

Antes, o paralelamente, hay un ensañamiento descontrolado contra la naturaleza: desmontes, fumigaciones, reducción de tierras para pasturas de ganado vacuno e instalación de modernos feedlot –caben los ejemplos de la comunidad de Saladillo, en la zona pampeana, y la de La Paz, en Entre Ríos, que fueron golpeadas fuertemente por la contaminación del engorde de vacas a corral. Recomiendo la lectura del libro –o el documental- “El mundo según Monsanto” de la investigadora francesa Marie-Monique Robin.

Siendo invitado a un encuentro sobre “Efectos de las fumigaciones” en Rosario del Tala (2008) organizado por el Grupo de Reflexión Rural (GRR), pude vislumbrar claramente el desastre ecológico que se ha desplazado de la urbe a la zona rural.

Allí, también se reflexionó sobre el fuerte conflicto Campo – Gobierno nacional, centrado en el cobro de derechos de exportación a los granos y carnes (retenciones) y desconociendo (desinformando) el transfondo criminal contra la naturaleza y la cultura que este nuevo sistema de producción esconde. El militante social Jorge Rulli lo explica muy bien en su libro “Pueblos fumigados” (2009).

En un video intitulado “Viaje a la tierra de los Sin Tierra” (2004) pude ver como el Movimiento de trabajadores Sin Tierra (MST) plantea “la vuelta al campo” de los pobres de la ciudad (villas, favelas) reconstruyendo así un nuevo ciclo en busca de sus ancestros desplazados.

El MST procura organización, trabajo, educación, salud, vivienda, propiedad individual y colectiva; y formación política a aquellos valientes que dejan las miserias de la marginalidad y se atreven voluntariamente a reconquistar su tierra nativa.

Creación de nuevas comunidades (asentamientos), descompresión de las urbes, ocupación efectiva del territorio rural nacional, utilización de energías alternativas, presentación de nuevas lógicas de vida, entre otras propuestas, serían posibles salidas que el mismo Estado nacional (o el Bloque regional) impulse para que seamos nosotros los que forjemos nuestro Destino sino queremos que las corporaciones sean nuevamente las que terminen planificando, además de las ciudades, nuestro campo.

Prof. Marcelo Faure

La Paz, 14 de septiembre de 2009.

domingo 13 de septiembre de 2009

Galliussi y Blanco, “Una respuesta conjunta a un problema único”

Acerca de la problemática de la generación de espacios de autonomía individual y colectiva, como así también, de la autogestión de los sectores sojuzgados y más vulnerables de este sistema quisiéramos expresar ciertos puntos de discrepancias al respecto:

Galliussi: Que la robótica intervenga en el sector económico, en el residual, es más bien, hoy por hoy, un ideal, una utopía, y una necesidad, no nos olvidemos de ésto. Ahora bien, esta problemática en ninguna medida nos evade al derecho capital de la sustracción de una fuente de ingresos de los sectores vulnerables que, en la actualidad, hacen lo que deberían hacer las máquinas. Es decir, ante el avance de lo correcto (del apartar, del contacto humano a lo toxico) aparece la necesidad de transferir esta actividad económica a otro sector. Sabemos que, sin embargo, para muchos, el avance tecnológico supone la posibilidad de un mundo sin gente, de un mundo más concentrado y más déspota que el actual. Esto hay que tenerlo en cuenta, porque cuando filosofamos, nos ubicamos en las antípodas de un pensamiento semejante: lo hacemos por el ser del hombre. Que ésto quede claro.

Darío: Si bien expresamos la negativa de una adecuación del hombre a convivir y trabajar de la basura, no podemos ignorar que ciertos sectores vulnerables han encontrado como “estrategia de supervivencia” la revalorización del desecho, como “insumo” que alimenta el sistema. Sin embargo, esta alienación del reciclador informal, a laborar un material riesgoso a su salud para convertirlo en nuevo producto de consumo en el “circulo industrial”, no hace más que afirmar que no ha logrado alcanzar condiciones de posibilidad para la autogestión, sino que meramente su labor se reduce a una fuente de ingresos que cubre el ciclo de su reproducción vital, quitando todo carácter de “trabajo” que lo inscriba al mundo y vaciando su vinculación con otros a no más que un interés de cambio. No político.

Galliussi: Habrá que ir transfiriendo entonces el dominio del ideal tecnológico al sector socio-económico más bajo, para que las clases populares asciendan por su parte al dominio sociológico propio de las esferas medias y altas. Esta “transferencia antropológica”, que no se deja sustituir por las máquinas, sino que las hace parte de su complementariedad funcional al genero de vida en la salud, es lo que hay que empezar a hacer prontamente y sin demora dentro del marco que trasciende la política ambiental, la política tecnológica y cualquier otra clase de política acotado a un campo determinado para transformarse en una revolución cultural, diferente a cualquier otra que haya existido en el tiempo histórico.

Darío: No puede, entonces, dejar de pensarse en cómo la ficción liberal no establece un instrumento de gobierno que posibilite condiciones de posibilidad para establecer una autonomía e igualdad entre los individuos, pues mientras permite que en esta sociedad civil el homo economicus sea rey del camino de abundancia, condena a los menos "eficientes" hacia una servidumbre, y aquellos "no adaptados", hacia la muerte.

Panorama General, Ecología y Política

Dada la posibilidad de realizar una charla de reflexión sobre la problemática de la basura o los Residuos Sólidos Urbanos (RSU) y su particular vinculación con la actividad socio-económica y cultural de la comunidades contemporáneas, me pareció interesante trabajar en este seminario en una dimensión socio-politica que permitiera pensar cómo el actual arte liberal de gobernar ha institucionalizado ciertas prácticas de intervención desde el Estado en su vinculación con la sociedad y, particularmente, cómo afecta este modelo de pensamiento gubernamental en la temática de la basura que, tanto como problemática se ha convertido en la misma medida en un gran negocio para ciertos grupos de poder instalados en la sociedad actual.

Por lo tanto, me pareció fundamental el planteo previo de Erwin sobre una verdadera desadaptación del hombre a los ciclos fundamentales de la naturaleza, donde el artificio humano supera con creces las etapas de nacimiento y muerte de vastas generaciones humanas, desafectado del mundo contemporáneo de sus generadores, pero que al constituirse en una problemática, como es la basura, ha abierto un discurso nefasto y difundido sobre una posible adaptación del hombre a un entorno en putrefacción y que permite la continuidad de generación de artificios no biodegradables. Por ello, será necesario remarcar el rechazo a este discurso, que sustentan ciertos teóricos aliados al modelo productivo industrial y pregonar por una vuelta del hombre a la naturaleza, de una adaptación a su naturaleza.

A continuación se planteo cómo el pensamiento neoliberal de estas décadas ha fundamentado una relación entre el Estado racional con la sociedad civil. Una vinculación que permite el ejercicio del poder del gobierno o del Soberano sobre los individuos que constituyen su campo de soberanía, en tanto que sujetos de derecho, pero no así sobre sus relaciones y lazos económicos que mantengan entre sí. Esto augura un espacio que será irreductible al poder, constituido por los lazos de beneficios recíprocos entre los individuos económicos; los homo economicus constituyen la clave de un pensamiento de libremercado en el que las inexpugables leyes economicas-racionales permiten a las tendencias de demanda y oferta determinar la supervivencia de los agentes más aptos, en favor de una eficiencia y eficacia “de conjunto”. De esta manera, el arte liberal de gobernar permite una frugalidad en el ejercicio de poder, pues en aquellos espacios que se constituyen como mercados, la intervención será siempre perjudicial, siempre desviada, por lo que contraproducente al interés egoísta y racional del hombre económico que determinará con mayor exactitud qué es lo que considera ventajoso para él y por lo tanto sería para el conjunto.
Una gubernamentabilidad de este tipo dispondrá que la decisión que se arrogan las esferas burocráticas-administrativas sobre la gestión “sustentable” de los RSU sea cotejada a la libre competencia entre los actores económicos más eficientes del “mercado de la basura”, desentendiéndose de los perjuicios que generaría a aquellos otros sujetos sociales que encuentran en el desperdicio humano una fuente de ingresos: microemprendimientos sociales de reciclado, centros de acopiadores, recicladores informales. Es decir, se les negaría el acceso a su quizás última fuente de ingresos a sectores ampliamente arrasados por el flagelo del desempleo, el hambre y el analfabetismo. ¿Qué ocurriría con estos sectores? ¿Podría ser que, justamente, este arte liberal de gobierno deje morir a estos sujetos sociales colectivos? O, en todo caso, ¿palearía la situación con medidas biopolíticas que se fundamenten en la mera “normalización” de sus contextos, permitiendo la mera reproducción de la vida: subsidios, copas de leche, “tallerización de la pobreza”?

De estas pautas del libre mercado directamente relacionadas a una forma liberal de gobierno, se disparó en mi una segunda alerta ante esta incipiente actividad económica respecto al “mercado de la basura”. Este riesgo se encontraría en la apertura a nuevos nichos de corrupción que se arraigarían en la esfera burocrática-administrativa de la gestión “sustentable” de RSU.
Si bien ha sucedido la apertura democrática en la Argentina y la instauración del Estado de Derecho a partir del año 83, es notorio el mantenimiento de prácticas ajenas al ideario de la forma democrática de gobierno en amplios sectores administrativos, lo cual remarca la quiebra institucional que ha generado la intervención del ejército en el gobierno y su monopolio del poder político y la relación de patronato sobre la sociedad civil. Entonces, el Estado, si bien abierto a la participación y competencia entre partidos políticos desde el ‘83, sólo se ha encontrado expuesto a una “balcanización”. Balcanización en el sentido de fragmentación en “facciones” de intereses ajenas al respeto de los ideales de sujeción a un Estado de Derecho y sí, en cambio, sujetas a vínculos de pertenencia a neo-corporaciones que mantienen un estrecho vínculo entre la esfera burocrática-política y la sociedad civil.
La constitución de círculos corporativos dentro de la esfera burocrática-politica del Estado, determina la posibilidad del ejercicio del interés privado en desmedro del “interés público” siempre legitimado por el grupo de pertenencia que garantiza un “circulo de impunidad”. Este círculo corporativo burocrático-político será el que estará en contacto con la sociedad civil y sus actores económicos, los cuales al constatar la práctica diferente a la legal se movilizarán por su protección ante arbitrariedades que puedan afectar sus negocios. Esta situación puede constituir un caldo de cultivo propicio a la corrupción, donde las empresas que actúan en áreas de monopolio decisorio del Estado pueden llegar echar mano a intercambios económicos con los “políticos de negocios” para resguardar sus segmentos de mercado de interferencia de otras empresas.
Esto, si lo llevamos al nivel de la vinculación entre la esfera burocrática-administrativa que tiene a cargo la decisión monopólica sobre cómo desarrollar una gestión “sustentable” de los RSU en un arte liberal de gobernar, puede implicar la coalición entre sectores económicos monopólicos o carteles de empresas de gestión de residuos con el sector burocrático-político a través de un intercambio de recursos extra-legales apropiados por la corporación burocrática y el servicio de “protección” del mercado apropiado políticamente por las empresas, evitando toda otra injerencia de empresas que compitan en su negocio y las obliguen a reducir precios.

Lic. Darío Blanco Cariaga, 12 de septiembre de 2009.

domingo 9 de agosto de 2009

Filosofía, Historia y Política: Ser, formar parte y tomar posición

(Exposición vislumbrada en el cuarto encuentro - 08 de agosto de 2009)

Luego de recibir la invitación de Erwin Galliussi (coordinador del seminario de filosofía e historia que lleva adelante con un no menor esfuerzo) sentí que debía acercarme a la gente, al público desde conceptos centrales que otorgan sentido a las ciencias sociales; entre ellas el Trabajo Social, disciplina que dentro del campo de poder de las ciencias sociales y del saber en general trata de construir un avisón crítica de la sociedad, de lo que se entiende por Sociedad.
Entonces uno trata de comprender y explicar conceptos centrales como Cultura, poder, “lo neutral valorativo”, conceptos construidos a partir de experiencias personales y colectivas, desde la experiencia y la reflexión.
El desarrollo de las ideas de filósofos, intelectuales, dirigentes y cientistas como Maquiavelo, Marx, Habermas, Castoriadis y Luhmann fueron contrastadas con la realidad inmediata del sufrimiento social que vive nuestra sociedad actual.
Pero más allá de la teoría desarrollada intenté acercarles y con ello aproximarnos a la Reflexión de problemáticas sociales cercanas y “locales” desde una perspectiva filosófica e histórica que considere el dialogo entre épocas.
Las discusiones que se suscitaron luego rondaron dos ejes muy importantes que rigen nuestra sociedad: los factores de uso múltiple como el dinero y el conocimiento. Si se quiere: bienes que pueden acumularse y disponerse por los sujetos para lograr algún tipo de deseo personal o colectivo. Nos dirigimos desde ese punto hacia la crítica de los valores y principios que rigen la cultura, las distinciones morales y las practicas sociales. ¿Se puede hoy generar un mecanismo que garantice la efectividad de un sistema de valores compartido universalmente? ¿Como es posible? ¿Es posible? Los límites de la razón y la reflexión nos hicieron detener en el análisis de una institución fundamental para la generación del conocimiento (allí donde se refugian los intelectuales para poder transformar algo de este mundo): la universidad.
El compromiso político de los intelectuales debe dirigirse a detectar los puntos donde el poder deja aberturas (esa abertura que para los griegos de la Antigüedad era una forma de nombrar al Caos). Sin duda alguna el intelectual no debe limitarse a decir que es lo que se debe hacer sino también a tomar posición en cada manifestación de Orden establecido; hacer cuerpo de aquello que lo sojuzga a él o su prójimo, lo que sometió a sus antepasados como así también lo que puede llegar a oprimir a las futuras generaciones. Hoy nos enfrentamos a grandes y pequeños desafíos, el camino no se termina, se rehace constantemente, los procesos duelen pero también propician el placer y la felicidad. Ha sido un gusto incomparable poder compartir estos momentos y gentes tan hermosas como la ciudad de La Paz.

Guido J. C. Iglesias

domingo 9 de noviembre de 2008

Interesados en los cursos virtuales

Si querés participar enviá un correo a fpventrerios(a)hotmail.com
A partir del 1º de marzo de 2009 para acceder al sistema tenés que ser usuario registrado.

Precursores de la Patria Grande

Curso virtual de 5 semanas - Comienza el 1º de mayo de 2009

1º semana - José Artigas. La multiculturalidad del artiguismo.
2º semana - José de San Martín. El proyecto Lautaro.
3º semana - Simón Bolivar. La revolución inacabada.
4º semana - Juan Manuel de Rosas. Ideario Federal.
5º semana - Realización del Trabajo Final.

Bibliografía:
-Artigas y San Martín, el proyecto del Siglo XXI. Carlos del Frade.
-La personalidad de José Artigas y su influencia ideológica en América. Estela Sánchez de Crisolito
-San Martín y la revolución de mayo. Germán Ibañez.
-Carta de Jamaica. Simón Bolívar.
-Rosas, nuestro contemporáneo. José María Rosa.

Coordinador: prof. Marcelo Faure

martes 12 de febrero de 2008

Entrevista al filósofo Sergio Bergallo (Parte 2)


Segunda parte de la entrevista realizada al Prof. Sergio Bergallo, quien habla sobre su último libro "La desaparición de los Dioses".

lunes 11 de febrero de 2008

Entrevista al filósofo Sergio Bergallo (Parte 1)


Arriba lA lunA Ediciones presenta "La desaparición de los Dioses. Consecuencias de la alianza del Imperio Romano con el Cristianismo triunfante"; el nuevo libro de Sergio Bergallo.